lunes, 9 de enero de 2012

El vicio, la concupiscencia y la sacarina



A Carlitos siempre le dijeron que eso era pecado. Y además de pecaminoso, contraproducente en lo que a términos de salud se refiere. Que dejabas de crecer, que te podías quedar prácticamente ciego, e incluso que te crecía pelo largo y grueso en las palmas de las manos. Los sacerdotes que regentaban el colegio de Carlitos se esforzaron mucho en dejar claro que el cuerpo, el propio y el ajeno, es un templo sagrado y su inviolabilidad era extensiva hasta a sus mismos moradores. Y si su tacto, exploración o manoseo produce fruición es, lógicamente, una prueba que nos pone el creador para poder demostrarle que somos dignos de pastar en su rebaño.

Ahora Carlitos no puede tocarse aunque quiera, la camisa de fuerza mantiene sus manos a la espalda.

Mi estatura es de un metro setenta y seis, las palmas de mis manos son lampiñas, mi miopía es hereditaria y me gusta el café con azúcar moreno.

7 comentarios:

Vampira dijo...

Si ya sabía yo que usted era un hombre casto y puro como el que más

Hombre Malo dijo...

Tenía que haber escrito: "A pesar de las palabras de los religiosos, mi estatura es de un metro setenta y seis, las palmas de mis manos son lampiñas, etc"

Los hombres castos y puros sólo existen en las películas de Disney, y no en todas...

Aídious dijo...

Tocarse esta bien, que te toquen aun mejor, lo unico lavarse despues la mano para que no huela a pescadilla pasada...

Hombre Malo dijo...

Si antes de tocarla, lavas la pescadilla, te ahorras lavarte la mano...
Digo yo :)

Kriskros dijo...

Nada como el olor de un buen chotis para empezar bien el día.

Según la medicina chinorris, eyacular supone una perdida de energía Yang y su explicación es que, una vez que te lo dejas todo fuera, las glándulas suprarrenales tienen que volver a recoger información de todos los órganos para volver a formar el requesón que después vas a volver a dejarte en cualquier lado. Así explicado parece que tienes una excusa para quedarte sobado una vez derramado.

Y recuerda: Si nadie te ama, ámate tú mismo.

Kriskros dijo...

Sacarina Abdul Jabbar era un jugador de los Lakers de los ochenta que en mi memoria comparte recipiente con Ronaldo Reagan, Mijail Gorbachev y Margarita Tacher.

Y sale en una peli inacabada de Bruce el ilustrado. Más conocido como Bruce Lee.

Hombre Malo dijo...

Kriskros (1)- La verdad es que la energía Yang la uso poco, tengo excedentes para derramar. Y mis prácticas chinescas equilibran (en teoría) el ying y el yang, lo blando y lo duro, lo gordo y lo fino, el melón con jamón y la sandía con mortadela.

Hay que amarse.

Kriskros (2)- Combo! (Sacarina Abdul Jabbar + Bruce el ilustrado)

Finish him!